Por causas que aún son materia de investigación, el incidente se produjo en pleno desarrollo de una práctica escolar. En medio del imprevisto, la menor sufrió quemaduras en la zona facial que encendieron de inmediato las alarmas de las autoridades educativas y de sus compañeros.
Ante la urgencia del momento, la joven fue trasladada rápidamente por su propio padre hacia el hospital local, donde el personal de guardia la asistió de manera inmediata, brindándole las curaciones pertinentes y evaluando el grado de las lesiones cutáneas.
Afortunadamente, tras recibir la atención médica correspondiente y constatar los profesionales que el cuadro se encontraba bajo control y fuera de peligro, la adolescente fue dada de alta para continuar con la recuperación y los cuidados en su domicilio.
El hecho generó fuerte repercusión y preocupación en la comunidad educativa chepeña, mientras se espera que la institución avance en el relevamiento de las causas para precisar qué provocó el accidente dentro de las instalaciones del laboratorio.



























































