NO hubo celebraciones oficiales para los trabajadores en su día, y eso es lo más llamativo, ya que se trata de un año electoral y este tipo de ocasiones no suelen dejarse pasar, no solo para “quedar bien” con quienes le ponen el hombro a diario a las diferentes tareas de la comuna, sino porque se toma como una oportunidad para ir posicionando a los futuros candidatos a los diferentes estamentos.
Aquellos que pudieron compartieron un asadito en familia, aunque muchos por los precios de la carne prefirieron volcarse al siempre vigente y efectivo “locro”. Quién “aprovechó” esta posibilidad de no tener festejos oficiales fué el diputado Saúl, que decidió concentrar almuerzo de por medio a varios trabajadores en las instalaciones del Club Comercio, y ni lerdo ni perezoso mediante el sistema de prensa comenzar a establecer su figura nuevamente como una alternativa a la intendencia departamental.
“Cocodrilo que se duerme es cartera” reza un famoso refrán, y a pocos meses de las elecciones para definir quién continuará al frente del ejecutivo por los próximos cuatro años, y cualquier movimiento en falso puede significar algún puntito para el rival de turno, ya que será un duelo de estrategias cuál tablero de ajedrez, y quién mejor sepa manejar esa situación saldrá airoso de la “partida”.



























































