Surgió a partir de la investigación, que la víctima, desde el año 2013, cuando tenía la edad de 10 años, comenzó a sufrir abusos sexuales por parte de su padre, Emilio J. T., y que tales hechos se producían de manera continua en el domicilio en donde ambos convivían en la ciudad de Chepes.
A raíz del relato de la víctima, se pudo conocer que los ataques sexuales del imputado comenzaron con tocamientos en las partes íntimas y luego con la penetración de su miembro viril en el cuerpo de la niña, quien se encontraba imbuida en amenazas y coacciones, pues el abusador, no dejaba que se relacionara con otras personas, le impedía salir y la celaba con otros varones.
Estos hechos se produjeron hasta una semana antes en que la menor decidiera acudir a pedir auxilio ante Comisaría de la Mujer, el Menor y la Familia de esta ciudad, donde dio cuenta del calvario que estaba atravesando y solicitó protección. No obstante, a ello, tras la correspondiente detención del imputado, los hechos de amenazas e intimidaciones continuaron por parte de la familia del agresor.


























































