La medida dispuesta en conjunto por la mayoría de quienes cumplen esta función mediante un contrato comenzó a cristalizarce en el primer día hábil de esta semana. Tal como lo reflejaramos hace unas semanas atrás mediante RADIOMETRO, hay mucha molestia en quienes llevan cumpliendo esta función desde hace más de una década en casos puntuales.
La gota que rebalsa la paciencia de quienes debieron multiplicarse a lo largo de la pandemia para poder hacer cumplir con las restricciones establecidas por el municipio, es que son ignorados en los reiterados pedidos de audiencia que hacen para ser recibidos por el intendente Cristian Perez. Además siguen existiendo designaciones, las cuales ellos consideran injustas ya que son otorgadas “a dedo” y no respetando los años de servicio.
La modalidad adoptada es paro en cada uno de los turnos hasta el día viernes inclusive, firmando la planilla y permaneciendo en la oficina sin salir a las calles, aunque ya habrían recibido el primer “llamado de atención” por parte de los superiores, quienes les habrían manifestado que no cuentan con su apoyo ya que no son representados por ningún gremio, incluso que corre riesgo su puesto de trabajo.
Esta situación de los contratados no se tapa con el potencial bono anunciado por el jefe comunal, sino que el reclamo va mucho más allá, remuneraciones paupérrimas, nulo reconocimiento a la tarea desarrollada y además el “ninguneo” al momento de darles alguna respuesta. Las versiones indican que quienes se encuentran trabajando en el Área de Bromatología podrían también iniciar un reclamo básicamente por condiciones similares a lo que hoy plantean los agentes de tránsito.


























































