Estimado vecino, Ya faltan un poco menos de 90 días para el 26 de Octubre, donde como ciudadanos defensores de la democracia deberemos elegir nuestros 3 representantes para que ocupen el lugar que el Departamento Rosario Vera Peñaloza tiene en la cámara de Diputados Provinciales, además de 2 para las bancas nacionales.

Es por ello que en el poco tiempo que queda, los que tienen aspiraciones de integrar algunas de las listas que buscarán ser votados comenzarán un modo de cacería como animales ansiosos y hambrientos, donde sin lugar a dudas, lo primero que dejarán de lado será los pocos o muchos escrúpulos que tienen con tal de colarse y meterse en los diferentes medios sociales para tratar de llegar a la mayor población posible y captar algún interés social que les permita, primero acceder a alguna lista y segundo llegar a la tan ansiada banca.

Aquellos desafortunados que no puedan llegar a inscribir sus nombres en los 5 lugares que habrá las papeletas electorales locales (3 titulares y 2 suplentes) seguramente se alinearán con el sector que mejor les convenga, obviamente, conveniencias personales, porque de ideas y proyectos seguro que no los atrae aunque saldrán a decir que acompañan con convicciones esas ideas.

Así que prepárese, porque por los próximos 89 días será un sin fin de discursos vacíos de ideas claras para el cargo que aspiran, como así también “trabajos” de los candidatos en diferentes asociaciones, clubes, barrios, etc.etc.etc. que les permita sacarse una fotito o mostrar un video de que ellos quieren y desean el bien por cada ciudadano del departamento, haciendo tareas que no son propias para el cargo que aspiran, pero que vende una imágen que no es la propia con tal de ganarse el tan anhelado voto de los ciudadanos. Y en esa necesidad, no faltarán los candidatos que por medio de “Ayudas” buscarán comprar lo que no pueden ganar con proyectos realizables y que sinceramente mejoren la calidad de vida de todos los que habitamos este bendito suelo.

Estamos en tiempo de campaña electoral, no vaya a esperar que los valores sean el estandarte que lleven los futuros candidatos en sus discursos, actos, posteos, porque eso sí sería una UTOPÍA de su parte.