El barrio donde apareció la yarará, está ubicado en el sector sur de la cabecera, cercano al nuevo edificio de la escuela EPET “Juan Marino Ciocce” y al ser una zona de reciente ocupación de vecinos, se encuentra rodeado de campos cubiertos de malezas y en total abandono cuyos dueños son particulares.
Afortunadamente, fue vista por los ocupantes de la casa y capturada sin haber ocasionado ningún problema a los miembros de la familia.
Cabe resaltar que la especie yarará es una serpiente venenosa y considerada una de las más peligrosas que se encuentran en la Argentina, tiene hábitos crepusculares y nocturnos, por lo que es muy probable que aparezcan en la zona por ser un lugar de poco tránsito de personas y las viviendas cercanas a terrenos baldíos cubiertos de malezas y pastizales.



























































