Mario Palacios empresario del rubro gastronómico explicó que en 2021 ayudó a su hermano y a la pareja de este a iniciar un restaurante en la localidad de Pinchas, dentro del Club Nicolás Roldán. El proyecto, bautizado como “Bendito Pueblo”, fue montado con inversión propia: mobiliario, vajilla, sonido, iluminación y otros elementos trasladados desde Capital. Según afirmó, todo surgió como un gesto de apoyo familiar sin intereses comerciales.

Con el correr de las semanas, comenzaron a surgir irregularidades en la administración del local: faltantes de materiales, préstamos informales y cambios en la gestión sin previo aviso. En ese contexto, su hermano quedó excluido del emprendimiento y la mujer involucrada continuó al frente del negocio, negándose a restituir los bienes del denunciante.

Además, aseguró que la mujer solicitó un crédito a nombre de su hermano por 50 mil pesos, que nunca se tradujo en mejoras visibles para el restaurante. “Ahí empezó la odisea”, expresó, dejando en claro que su único objetivo era recuperar lo que aportó. La situación generó repercusión en la comunidad y podría derivar en una denuncia formal por estafa.