“La familia empezó a sospechar porque Zulma Serón presentaba lesiones, y Chodilef decía que la señora se caía y andaba muy torpe. Hay una situación muy puntual cuando su nieta, quien es una de las denunciantes, se acerca a su abuela y ella levanta los brazos protegiéndose de algo. Fue ahí cuando hablaron con la otra cuidadora que dijo que cuando ella pasaba retraia los pies. Ellos como familia decidieron colocar las cámaras y vieron las agresiones”, relató el abogado querellante.
Calello comentó que Chodilef hace varios años que cuidaba ancianos, no tenía antecedentes y explicó que lograron notificarla cuando ella apretó el botón antipánico que tiene ya que sería víctima de violencia de género. “La notificamos el día previo a la audiencia de formulación de cargos y por consejo de la defensa no declaró”.
Al ser consultado sobre cuánto hace que la agresora cuidaba a Zulma y cuánto hace que veían lastimaduras en ella, el letrado señaló: “Previamente la había cuidado a la señora Serón durante un años, luego se fue y después la volvieron a contratar. La familia haciendo memoria recordó que en otro momento, la abuela estaba completamente dormida o pasada de medicación. Ahora se está tratando de comprobar si los coágulos que tiene la abuela en la cabeza son productos de golpes”.
“Las lesiones son leves porque no necesitaron ni de cirugía ni de un tratamiento médico complejo. Si se logra corroborar que las lesiones en la cabeza son por golpes, se podría recalificar la imputación”, subrayó.




























































