No obstante, Brasil continúa con el estatus de país “libre de la enfermedad” porque “ninguna producción comercial fue afectada”, indicó el Gobierno.
Varios cadáveres fueron encontrados a pocos kilómetros de la frontera con Uruguay, donde recientemente se reportó la muerte de varios centenares de lobos y leones marinos, atribuida también a la gripe aviar.
“Las notificaciones no alteran la condición sanitaria del estado y del país, y no hay riesgo para el consumo de carne y huevos“, señaló el comunicado de la secretaría.
Las autoridades brasileñas informaron que “a partir de ahora, no se tomarán más muestras en animales de las mismas especies donde ya hubo confirmación del virus”, restringiéndose apenas a los exámenes a nuevas especies que presenten síntomas.
La población local fue orientada a no acercarse a animales o aves sospechosos, pese a que el contagio en humanos es inusual.
El Ministerio de Agricultura y Pecuaria reportó a principios de octubre el primer foco de la enfermedad en mamíferos marinos del país, en Cassino, una playa de Rio Grande do Sul.
Perú, Chile y Argentina también registraron muertes en su fauna marina debido al virus, que provoca graves síntomas musculares, neurológicos y respiratorios.
La gripe aviar se transmite por vía oral y respiratoria, y se esparce por secreciones y excreciones.




























































