Falta a penas un mes para el inicio del juicio por jurados por el femicidio de Cecilia Strzyzowski. La joven de 28 años fue vista por última vez el 2 de junio de 2023, cuando entró a casa de la familia Sena en Resistencia. Desde entonces, la hipótesis de la fiscalía sostiene que fue asesinada por su esposo, César, con la complicidad de sus padres, Emerenciano y Marcela Acuña, y que un grupo de empleados se encargó de encubrir todo.

Hace un año ya que el Equipo Fiscal Especial, a cargo de Martín Bogado, Jorge Cáceres Olivera y Nelia Yael Velázquez, pidió la elevación a juicio y, después de varias idas y vueltas, ya hay fecha estipulada de comienzo, para el 28 de octubre, aunque todavía quedan algunas audiencias preliminares por delante antes de que los tribunales de Chaco den inicio al debate.

Ya se llevaron a cabo casi 20 jornadas preparatorias, donde los fiscales expusieron una larga lista de pruebas. Según el requerimiento de 255 páginas, se incorporaron un total de 394 elementos probatorios, alguno de ellos que fueron depurando y otros que forman parte del cúmulo de indicios en contra de los presuntos asesinos.

Entre las pruebas hay muestras de sangre, pertenencias de Cecilia quemadas, grabaciones de cámaras de seguridad de los momentos previos y posteriores a la desaparición, peritajes digitales y testimonios que, unidos, reconstruyen cómo fue el engaño, el crimen y la posterior eliminación de rastros. Para los investigadores, se trató de femicidio planificado.

Del otro lado, la defensa de los Sena y de los otros imputados intenta frenar la incorporación de algunas de esas pruebas que podrían ser clave. Para ello, en la última jornada, los abogados pidieron que se excluyan tres videos. La jueza Dolly Fernández deberá resolver en los próximos días si se aceptan o no en el debate.

Mientras tanto, la mamá de Cecilia, Gloria Romero, volvió a hablar tras conocerse la fecha del juicio: “Por un lado quisiera verlos a la cara a estos asesinos, y, por otro lado, sé que me va a destruir el hecho de revivir todo. Es horrible, es vivir nuevamente el trauma, pero sí quiero verlos a la cara cuando llegue la sentencia”, dijo en diálogo con TN.

Un viaje, un engaño y la desaparición
La acusación sostiene que César engañó a Cecilia con la promesa de una nueva vida en Ushuaia, alentado por su mamá, Marcela. Le habló de casa, trabajo y futuro en común. Tan convencida estaba ella que, la mañana del 2 de junio del 2023, buscó en Google cuáles eran las mejores chocolaterías en Buenos Aires y hasta qué obras sociales podía tener en Tierra del Fuego.

Ese mismo día, a las 9.14 de la mañana, Cecilia y César llegaron juntos a la casa de los Sena, en calle Santa María de Oro, en Resistencia. Lo que pasó puertas adentro es lo que la fiscalía considera el inicio del crimen. La hipótesis fiscal sostiene que su ex la estranguló dentro del cuarto que compartía con ella. Lo habría hecho tras una discusión.

Un detalle macabro fue que el 1 de junio, apenas un día antes, el hijo de los líderes piqueteros había buscado en YouTube “cómo luxar un brazo”, “cómo romper una muñeca” y tutoriales de jiu jitsu. Y después, ya consumado el hecho, miró videos sobre asesinos y hasta buscó en Google “qué pasa con el alma de las personas que mueren de manera violenta”.

Lo que llamó la atención de la fiscalía es que, cuando se presentó a declarar, César tenía rasguños recientes en el cuello, la frente y la barbilla, cuando todavía no se sabía que había pasado con Cecilia. Testigos y un informe médico confirmaron que se trataba de lesiones compatibles con un forcejeo. Para los fiscales, esas marcas son un indicio clave de que la joven intentó defenderse.

Las pruebas también lo ubican en el traslado del cuerpo. El registro de las cámaras y de la geolocalización lo muestran junto a Gustavo Obregón, empleado de los Sena, cargando un bulto envuelto en bolsas de residuos y una frazada marrón, en su camioneta Hilux y llevándolo hasta el Campo Rossi, donde lo habrían incinerado. “Se me cruzó todo el tiempo que lo que estábamos quemando podría ser un cuerpo de una persona”, dijo el acusado en su declaración, ya que él niega haber sabido que eso era un cadáver.

En la casa familiar se hallaron rastros de sangre compatibles con Cecilia en un colchón y muebles que luego los Sena intentaron donar. Pero lo más contundente del intento de eliminación de rastros es que, en distintos puntos del barrio, aparecieron sus pertenencias calcinadas, como piezan dentarias, una valija, restos de su billetera, un dije en forma de cruz y hasta el anillo de compromiso que le había regalado César antes de casarse.

En 2024, el Instituto de Medicina Forense de Córdoba confirmó que los restos dentarios encontrados en “estado de carbonización y calcinación” eran compatibles con “piezas humanas en representación a un único individuo”, pero no fue posible determinar si pertenecían a la joven.

El rol de los padres en el plan criminal
Para los fiscales, los padres de César no solo sabían lo que iba a pasar, sino que facilitaron el terreno. Según surge de la investigación, esa mañana se ausentaron de la casa para dejar a César “el espacio libre”.

Las pruebas contra Marcela Acuña incluyen mensajes de WhatsApp enviados a su colaboradora Fabiana González, apenas horas después del crimen. “Sucedió algo grave con César, prepará la basura ya”, dice uno de los textos que fueron incorporados en las audiencias.