Durante dos intensas jornadas a puro deporte, el polideportivo se transformó en el epicentro de la disciplina con la participación activa de las categorías +30, +40 y +50. Lejos de ser un simple torneo, la competencia reflejó una comunidad en movimiento, donde la destreza en la cancha se combinó con el disfrute de mantenerse activos.

Desde la organización destacaron la importancia de promover estas instancias de encuentro social y deportivo. “Entendemos el deporte como un derecho que todas las edades deben ejercer, y generamos una sana competencia para que nuestros jugadores tengan un espacio de contención”, señalaron, reafirmando el compromiso de seguir abriendo puertas a la recreación y la salud física en la adultez.

La emoción de los primeros partidos dejó en claro que la liga promete una temporada apasionante. Más allá de los marcadores, el verdadero triunfo estuvo en la convivencia, el espíritu de equipo y la vitalidad de cada jugador que dejó el alma en la cancha. La pelota ya empezó a rodar y la comunidad de Malanzán se prepara para seguir disfrutando de este espacio que es de todos.