Lo que para muchos viajeros y vecinos representa el punto de entrada y salida de la ciudad de Chepes, hoy se ha convertido en una zona de riesgo inminente debido a la falta de mantenimiento y refacciones por parte del Municipio local.
En las últimas horas, parte de la mampostería de la cornisa ubicada sobre el sector del comedor de la terminal colapsó. Grandes trozos de revoque se desprendieron violentamente desde la altura para estrellarse sobre la vereda por donde transitan a diario familias, trabajadores y pasajeros. El episodio representó una amenaza directa contra la integridad física de las personas; la suerte evitó que los pesados bloques cayeran sobre la cabeza de algún peatón, transformando lo que pudo ser una tragedia en una clara advertencia.
Sin embargo, el peligro no terminó con la caída del revoque, sino que se agravó con la indiferencia oficial. A pesar de haber transcurrido más de dos días desde el desprendimiento, la imagen en el lugar evidencia una desidia absoluta: ni siquiera se han acercado a limpiar, acordonar la zona o barrer los escombros que aún yacen esparcidos sobre el piso, tal como lo registraron las cámaras de Radio Metro en su cobertura en vivo.
Un deterioro estructural que no se detiene
El desmoronamiento de la fachada exterior es solo la punta del iceberg de un problema estructural más profundo. En el interior del recinto, las condiciones no son mejores. El baño de hombres de la misma terminal presenta un aspecto sumamente deteriorado, con desprendimientos constantes de mampostería y revoque desde el techo, volviendo peligroso e insalubre el uso de las instalaciones públicas.
Esta situación no toma por sorpresa a la comunidad ni a las autoridades. Desde hace más de dos meses, a través de los micrófonos de Radio Metro, se vienen realizando denuncias públicas de manera reiterada sobre el lamentable estado de los sanitarios y el abandono general del edificio. Pese a la repercusión mediática y al reclamo constante de los vecinos, la gestión municipal del Departamento Rosario Vera Peñaloza aún no ha tomado cartas en el asunto ni ha enviado personal para solucionar este grave problema.
Como bien expresaba el graph de la transmisión periodística, la sensación de impotencia se sintetiza en una frase que resuena entre los pobladores: “Se nos viene abajo Chepes de a poco”. La comunidad exige una respuesta urgente y la reparación inmediata de las instalaciones antes de que la falta de mantenimiento cobre un precio más alto.



























































