Una preocupante situación de inseguridad vial mantiene en alerta a los vecinos de la calle Don Bosco. En el sector ubicado justo al costado de la Escuela Nº 255, se ha generado una enorme excavación sobre el asfalto que obstruye de manera directa la libre circulación y pone en riesgo a cientos de alumnos, padres y docentes que transitan diariamente por el lugar.
El pozo se encuentra rodeado de escombros, tierra acumulada y trozos de asfalto levantados. Ante la falta de obras de reparación definitivas por parte de las autoridades competentes, se ha colocado una precaria señalización con una cinta de “peligro” atada a un arbusto seco para advertir a los conductores. Sin embargo, los vecinos aseguran que esta medida es totalmente insuficiente, dado que el obstáculo ocupa un espacio considerable de la calzada.
A la gravedad del pozo se le suma otro factor crítico denunciado por los vecinos, como lo es la falta de iluminación en toda la cuadra. Al ser una calle lindera a una institución educativa, el movimiento en las primeras horas de la mañana y al caer la tarde e incluso a la noche es intenso.
Los vecinos advierten que, sin luz artificial, el pozo se vuelve prácticamente invisible, convirtiéndose en una trampa vial que podría desencadenar accidentes graves.
“Es una vergüenza que al lado de una escuela tengamos la calle destruida y a oscuras. Una cinta y unas ramas no van a evitar que una moto o un auto termine adentro del pozo, o peor aún, que un chico se lastime al salir del colegio”, manifestó indignada una madre de la zona.
Los vecinos exigen la intervención inmediata del área de obras públicas del municipio del departamento para evitar otro accidente que termine en desgracia como ya ocurrió en el pasado y a muy pocas cuadras de este nuevo pozo.



























































