Lo que debería ser un espacio de recreación y alegría para las familias del departamento se ha transformado, en la última semana, en una zona de alto riesgo.
​Pese a la gravedad de la situación, han transcurrido cuatro días de absoluta inacción por parte de las autoridades municipales ya que el encargado del predio, de apellido Flores, manifestó que, el aviso fue dado de manera inmediata el pasado lunes a las autoridades correspondientes.
​”Puse en conocimiento a las autoridades municipales desde el primer momento para que realicen la reparación técnica, pero hasta hoy, no han venido a tomar medidas para hacerle la tapa”, señaló Flores.

​La cisterna se encuentra a escasos metros de los juegos infantiles, el área de mayor circulación de niños. Los padres y vecinos que frecuentan la plaza no ocultan su indignación.

El temor es unánime ya que un descuido, una corrida propia de un juego o la simple curiosidad infantil podrían terminar en una tragedia si alguien cae al depósito, el cual contiene agua en su interior.

​Resulta inadmisible que el Municipio del Departamento Rosario Vera Peñaloza, teniendo pleno conocimiento del riesgo, no haya tomado “cartas en el asunto” de manera inmediata. La gestión actual parece ignorar que la prevención es la mejor herramienta con la que cuenta el estado.

​La desidia administrativa queda al desnudo: mientras los funcionarios dilatan una reparación que requiere apenas unas horas de trabajo y materiales básicos, la comunidad debe convivir con la posibilidad de un accidente fatal.

​¿Es necesario que ocurra una desgracia para que el municipio reaccione? La seguridad de los ciudadanos, y especialmente de los menores, no puede quedar sujeta a los tiempos de una burocracia que se muestra, a todas luces, indiferente ante el peligro inminente.

Al cierre de esta edición, la cisterna continúa abierta. Se solicita a los padres extremar las precauciones y evitar el sector de juegos hasta que las autoridades decidan cumplir con su deber.