Waltz presentó ante el Consejo de Seguridad un proyecto de resolución impulsado junto a Bahrein y coordinado con Kuwait, Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, con el objetivo de asegurar el tránsito marítimo por la estratégica vía comercial, actualmente bloqueada por Teherán.
Según el diplomático estadounidense, Irán busca obligar a los capitanes de embarcaciones comerciales y civiles a registrarse y pagar “un soborno o peaje” para utilizar el estrecho. “Es inaceptable, inmoral e ilegal conforme al derecho internacional”, afirmó.
Las declaraciones hacen referencia a la nueva Autoridad del Golfo del Estrecho Pérsico (PGSA, por sus siglas en inglés), un organismo administrativo anunciado por medios estatales iraníes para gestionar el tránsito por Ormuz. Aunque autoridades iraníes mencionaron la posibilidad de imponer tarifas, hasta el momento no existe confirmación oficial sobre su aplicación.
Waltz sostuvo además que las acciones iraníes, incluidas la colocación de minas y las restricciones al paso marítimo, constituyen “violaciones de libro del derecho internacional” y advirtió que la situación amenaza el comercio global.
El embajador evitó precisar cuándo se votará el proyecto de resolución, en medio de negociaciones diplomáticas en la ONU. A comienzos de abril, una iniciativa similar presentada por países árabes fue vetada por China y Rusia, que consideraron el texto “poco objetivo” y “cortoplacista”.


























































