El primero de los acusados está dentro del entorno del cantante británico: se trata de Rogelio ‘Roger’ Nores, la persona que lo acompañaba de manera cotidiana durante su estadía en la Argentina. El segundo es el empleado del hotel, complicado tras haber mantenido un cálido ida y vuelta con el artista, lo que habría facilitado el suministro de drogas por su parte. En tanto, el tercero es un proveedor de estupefacientes que fue señalado por también facilitarle estupefacientes al músico.
Según trascendió, el trabajador del hotel Casa Sur de Palermo “debe responder por dos suministros comprobados de cocaína a Liam Payne”, mientras que el tercero se trata de una persona que le habría vendido drogas durante dos momentos diferentes del 14 de octubre, dos días antes de la muerte del músico.



























































