Si bien es cierto que la cabecera departamental sufre la inacción de las autoridades municipales, las localidades del interior la están pasando mucho peor, ya que al estar distantes de Chepes padecen la desidia y el ser ignorados totalmente por quienes se suponen deberían tratar de brindarles soluciones para que pueda acceder sin dificultades a sus lugares de residencia.

En esta ocasión vecinos de la localidad de Baldes de Amaya, mas precisamente papás de chicos que concurren a la escuela Nº 393, se comunicaron con RADIOMETRO para visibilizar el pésimo estado en el cual se encuentra el camino que conduce hacia esa regiéon del sur departamental.

Desde que terminan los pocos kilómetros de asfaltado de la ruta 29, hay 32 kilómetros más hasta llegar a la escuela, pero ese tramo precisamente se encuentra, según las palabras de los propios vecinos, intransitable desde hace una banda”. A esto hay que sumarle que el monte está avanzando sobre la propia ruta, sumando un escollo mas, no tan solo a quienes residen en esta zona, sino también a los docentes que deben de hacer malabares para poder cump`lir con sus tareas aúlicas.

A la intendencia poco parece interesarle el interior, de hecho muchos vecinos expresan que jamás tuvieron un contacto con la mandataria del ejecutivo, ni siquiera en época de campaña, mucho menos tras ganar las elecciones del mes de mayor del año 2023.