Todavía no está confirmado si los pasajeros heridos tenían o no puesto el cinturón de seguridad, que es uno de los requisitos cuando un vuelo atraviesa turbulencias, pero se puede deducir que todas las personas a bordo de la aeronave sintieron los sacudones y el pánico entendible por la situación, que se desarrolló a más de 10.000 metros de altura cuando sobrevolaban el océano Atlántico.
Por una cuestión de seguridad y para auxiliar a los heridos, el vuelo de Air Europa que había partido de Madrid y tenía como destino Montevideo tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Natal, en el norte de Brasil, donde 15 ambulancias atendieron a un total de 30 personas que fueron derivadas al Hospital Monseñor Walfredo Gurgel.
De esas 30 personas, siete sufrieron heridas de diversa gravedad y el resto reportaron contusiones y lesiones leves.



























































