Ese ensayo, conocido como PRIME, es necesario para probar la interfaz cerebro – computadora inalámbrica para evaluar la seguridad del implante y del robot quirúrgico (o sea, el chip).
Para la siguiente etapa Neuralink intentará que el paciente produzca la mayor cantidad de clicks con el mouse manejado por su pensamiento, anticipó Elon Musk en su evento de este lunes.
El objetivo inicial del robot y el chip de Neuralink es permitir a las personas controlar un cursor de computadora o un teclado con sólo pensarlo. La meta final sería asistir a pacientes con problemas de salud como la obesidad, la depresión y la esquizofrenia, pero también podría instalarse en personas con autismo.
Neuralink, que cotiza en U$S 5.000 millones de dólares, ya enfrentó varias peticiones de escrutinio en relación con sus protocolos de seguridad. Reuters informó el mes pasado de que la empresa había sido multada por infringir las normas del Departamento de Transporte de Estados Unidos relativas al transporte de materiales peligrosos.
Además están las cuestiones de bioética, provacidad, control mental y otras cuestiones que no parecieran estar a la orden del día.





























































