Por lo que se pudo conocer mediante algunas publicaciones realizadas en las redes sociales, los padres de los alumnos que habían viajado rumbo al departamento Aruco, se encontraban muy molestos para con la experiencia que tuvieron sus hijos, la cuál nada tenía que ver con lo que se había habado y acordado previamente.
De acuerdo al testimonio recogido por RADIOMETRO de parte de uno de los padres, “nos dijeron que además de la visita al Parque Eólico, iban a tener otro tramo recreativo en el Parque de los dinosaurios en Sanagasta, pero de entrada nomás partieron tarde, llegaron allá y como había mucho viento (por algo es un parque eólico), les hicieron un recorrido cortito como si fueran alumnos de primaria“. Es válido recordar que se tata de alumnos que se encuentran punto de egresar y la expectativa que ellos tenían previamente era presenciar “otro tipo de procesos, como funcionan las maquinarias, porque esa era la idea, pero debido al viento no hicieron nada de eso” comentó el progenitor.
Tampoco se les brindó en ningún momento ni desayuno ni tampoco “agua, no les invitaron nada” aseguraron los progenitores, “menos mal que nosotros le habíamos dado suficiente agua para el recorrido de los dinosaurios, que tampoco se hizo, los trajeron directamente a la capital y los dejaron en al parque“. Puestos en conocimiento de lo que estaba sucediendo por parte de sus hijos, los padres iniciaron las gestiones ante los diputados para tratar de salvar lo que estaba sucediendo, pero las respuestas eran muy escuetas y sin soluciones concretas.
“Se supone que tenía que ir todo listo, incluso hablamos con Miranda (vice-intendente electo) y le preguntamos si les iban a dar el desayuno y nos respondió que estaba en eso, pero nunca nos respondió si tenían que llevar los chicos para comer, y después nos enteramos que hubo un dinero pero que se negaron a darle el combustible desde el municipio y debieron gastarlo en eso, porque las dos combis que vinieron desde la Cámara de Diputados solo entraban los alumnos, y los profesores viajaban en otros vehículos” expresaron muy molestos por lo que había pasado.
SI bien luego se les habría brindado el almuerzo y un recorrido por un par de museos, cuando se trata de jóvenes alumnos no pueden existir las improvisaciones, siempre se deben tener las alternativas para que tanto los estudiantes, como sus progenitores, que confían a sus hijo, no deban tener la incertidumbre de donde están, si van a comer, si tienen para comer, o si por el contrario deberán “aguantar” hasta regresar a su lugar de origen. Con los chicos no.



























































