El ingeniero civil murió en el hospital tras recibir una puñalada en el pecho por parte de un delincuente que le robó el teléfono celular en la zona del Parque Tres de Febrero, en el barrio porteño de Palermo.
“El paciente es traído por la ambulancia del SAME, ingresa, se le hacen todas las medidas que incluyeron la colocación de un tubo en la garganta para hacerle respiración mecánica, se le corta el tubo, viene aire, el paciente entra en paro cardíaco, se lo sigue reanimando y, como no responde, se le hace una traqueotomía, se le abre el pecho”, detalló Previgliano.
“Ahí se ve que no había sangre en los pulmones, pero se encuentra un hematoma en el centro del tórax que es el mediastino, se lo drena y, a pesar de eso, el paciente fallece”, detalló el profesional.
Explicó entonces que “la herida es abajo de la clavícula, hay una doble lesión: la primera cuando le clavan el objeto, el trauma penetrante, cuando una cosa entra en el tórax y produce una lesión; pero cuando se saca ese objeto, se produce otro tipo de lesión”.
“Entonces -continuó Previgliano- lo que uno puede asumir es que este muchacho tuvo una lesión penetrante que fue desarrollando un mecanismo que se llama de neumotórax hipertensivo, que va entrando al tórax y colapsando el pulmón y las estructuras circulatorias. Eso va pasando de a poco, por eso él puede caminar unas cuadras hasta pedir ayuda, eso llevó a un paro cardíaco, primero al shock y después al paro cardíaco”.
“Esta herida, este mecanismo de lesión en que el objeto impacta y es extraído, es una herida mortal, por la que, la verdad, era muy difícil que sobreviviera“, concluyó.





























































