Por esta razón, alrededor de 135 personas fueron evacuadas en la noche del viernes, mientras que cientos de hombres, mujeres y niños debieron ser confinados en aldeas o campamentos para turistas, a la espera de que pueda controlarse la situación.
Entre los principales daños, la Protección Civil catalana asegura que más de 4.000 personas carecen de electricidad en esta zona y “el tráfico ferroviario permanece detenido” entre Portbou y la ciudad de Figueras, a una treintena de kilómetros más al sur. De hecho, la carretera nacional a Portbou y la frontera también están cerrada.
En ese sentido, se movilizaron 80 unidades de bomberos españoles y una decena de camiones de bomberos franceses procedentes del departamento de los Pirineos Orientales, a la frontera de la zona afectada, para ayudar en medio de la emergencia.




























































