El hecho ocurrió a la 1:45 de la madrugada, de acuerdo al relato de la actriz y en medio de la alarmante situación, fueron su abogado Ignacio Trimarco y su hermano Leo quienes se encargaron de contenerla.
En el fuerte testimonio, Romina también agradeció al letrado por “darle seguimiento a una cadena de errores” y remarcó una vez más su desconfianza ante la atención recibida en el primer centro médico en el que estuvo. “Aún sin digerir”, cerró de manera contundente.




























































