No contentos con la situación, la disputa familiar se trasladó hasta la puerta del hospital, donde debieron ser disuadidos por la policía local, y hasta tuvieron que dar intervención a la Guardia de Infantería de la Unidad Regional XVIII, que realizó varios disparos al aire para dispersarlos.
Sin embargo, la gresca se reanudó cuando escucharon de boca de un efectivo policial que el hombre internado había fallecido, y comenzaron a descargar su ira contra el centro de salud, provocando destrozos en el lugar.




























































