Lo que se suponía debía ser una fiesta terminó empañada por una serie de reclamos por parte de un grupo de jugadoras que reclamaron frente a la casa de Franco Azcurra, organizador del torneo, por supuestas irregularidades en la lista de buena fe del equipo que terminó consagrándose como campeón.
El conjunto denominado “Las Quilmes” fueron quienes se quedaron con el título, pero después de la entrega de premios, que se realizó en una conocida estación de servicios local, algunos delegados y jugadoras, puntualmente pertenecientes a los equipos de Portezuelo y Las Panteras de Desiderio Tello, advirtieron que en el listado del equipo campeón se habían incluido integrantes que no respetaban la reglamentación establecida, la cuál manifestaría que en la conformación no se podían anotar más de cuatro jugadoras que tuvieran domicilio fuera del lugar de donde es oriundo al representativo.
Esto habría motivado protestas y el reclamo airado de quienes disputaron la semifinal (Las Panteras), y la final (Portezuelo) con el equipo que resultó ganador, trasladando su malestar hasta frente de la vivienda donde reside Azcurra, y con la alternativa de que toda la jornada, entiéndase semifinal y final se juegue nuevamente.
Franco, mediante su red social brindó una explicación de lo sucedido, aunque no especificó que sucederá finalmente con los partidos que se jugaron, si se mantendrá el campeonato en poder de Las Quilmes, o todo deberá disputarse nuevamente:




























































