“Este no solo es mujeriego, sino que es peor porque también hace boludeces“, concluyó Latorre sobre la publicación.
¿Qué dijo Federico Bal en sus tuits?
“Drogadicto, agresivo, violento, falopero, mal hijo, sin talento, mentiroso. Pero no sabés cómo chupo la concha“, fue el tuit con el que Federico Bal revolucionó las redes en abril del 2013. A más de diez años de aquel acontecimiento, el actor decidió hacer una profunda reflexión sobre cómo ve la vida en la actualidad a diferencia de cuando tenía 23 años.
“Hace unas semanas se cumplieron 10 años de mi hit Tweet, y me parece importante a modo de homenaje poner en contexto y explicarles cuáles son mis 7 mandamientos: así como Picasso tiene su Guernica, Woody Allen su ‘Annie Hall’, y Fito Páez su ‘Amor después del amor’, yo tengo esta épica declaración, un tanto inmadura, bastante irónica y desafiante, que publique hace más de 10 años y hasta hoy siguen retwiteando, faveando y hasta mencionándola en cada programa que visitó para una entrevista”, inició Bal.
Sobre aquello que terminó motivándolo a escribir eso, Federico comentó: “¿Tal vez marcó mi camino en esta profesión? ¿Tal vez sentó un precedente en los años venideros? ¿O solo era un pendejo de 23 años cansado de prender la tv, entrar a las redes y ver críticas sin sentido ni verdad hacía mí? No sé, tal vez todo eso junto. Es que ya hace mucho más de 10 años algunas personas que trabajamos en los medios normalizamos esta suerte de maltrato gratis en la tv y redes, como una forma de entender el crecimiento laboral o simplemente creer que cualquier noticia sobre uno, ‘vende’, ‘mide’, palabras que empecé a meter en mi vocabulario desde ese entonces”.
“En ese momento era un pibe de 23 años, sin saber mucho lo que estaba pasando. Había empezado a bailar con Tinelli, y el rating explotaba, la gente me reconocía en la calle, me regalaban ropita de marca y en los boliches me ponían la mejor botella. En ese contexto, alguna ex hablaba mal de mí en tv, un señor del espectáculo cuestionaba mi rol de hijo y hasta llegaron a decir que estaba vendiendo mi cuerpo en paginas gays. Hoy que lo veo a distancia, fue realmente hermoso. Pero con 23 años, mis papás separándose, teniendo móviles haciendo guardia en la puerta de mi edificio, y mis redes sociales en auge, sentí que mi única herramienta era despotricar en Twitter, ironizando sobre todo eso que decían y destacando una única virtud a modo de chiste… y no tan chiste. ¿Practico buen sexo oral? PUES SI MI CIELA”, agregó el actor.




























































