Mientras el abuelo y su hijo bajaban del auto, fueron increpados por los dos hombres armados que los apuntaron.
El hombre mayor rápidamente entregó las llaves del auto mientras era apuntado al pecho por uno de los ladrones, al tiempo que gritó: “¡Esperá que hay un bebé!”.
En tanto, su hijo abrió la puerta trasera mientras lo seguían apuntado y se escuchaban los gritos desesperados de la abuela del menor desde adentro: “¡Bajamos al nene, hay un bebé!”.
Cuando lograron salir, los delincuentes se fugaron con el auto, en tanto el hombre quiso perseguirlos.
“¡Ya está pa!”, le gritó su hijo. “Dale, abrí ya está”, continuó diciendo resignado mientras su madre se lamentaba.
Las cámaras de la casa captaron toda la secuencia que ocurrida el pasado 16 de mayo y se dio a conocer hoy luego de que las víctimas lo publicaran en un medio.




























































