“Esto no puede quedar así, tiene que sentar un precedente”, manifestaron y contaron que “después de hacer la denuncia, volvimos a recibir amenazas y nos dijeron que nos van a quemar la casa con nosotros adentro”.
Multiplataforma Fénix dialogó este miércoles con Diego Sarmiento y Agustín Caliva, una pareja de jóvenes, que denunció haber sido atacados por ser gays.
Diego relató que el hecho sucedió el domingo: “algo a comprar comida a las 15 y cuando salgo, empezaron a vociferar. Pero cuando vuelvo y empiezo a guardar el auto en el garaje y dos personas en total estado de ebriedad, comenzaron a insultarme y patear el portón”, relató y detalló que luego comenzaron a tirar piedrazos y fierrazos al portón.
“No es la primera vez que nos sucede esto”, aseveró y contó que sus vecinos violentos, ya que ellos viven en una casa que le permutaron a una familia, que tuvo que mudar por las agresiones que sufrieron.
“Salí a defenderme porque no aguantamos más”, relató luego el joven, quien remarcó que en ese momento se concretó la parte más violenta de la agresión, ya que recibió golpes de puño, patadas y botellazos.
Por su parte, Agustín agregó que los violentos vecinos sacaron al portón del eje y que una de las personas intentó ingresar por la medianera, con un cuchillo en la mano. “Tenían botellas y cuchillos, podría haber pasado cualquier cosa”, aseveró y también apuntó contra la pasividad del resto de los vecinos, al indicar que “había muchas personas y nadie intervino”.
Luego contó que “cuando voy a agarrar el cuchillo que se cayó, me pegaron tres piñas en la cabeza”.
El joven volvió a marcar la complicidad de los vecinos, al señalar que “la gente no hizo absolutamente nada, yo pude agarrar un teléfono de milagro y llamé a la policía”.
A partir de ahí, relató que “la policía llegó a disipar y ellos se metieron dentro de la casa”. “Además nos dijeron que no podían hacer nada e inclusive nos querían meter presos”. “La policía nos dejó solos”, sentenció y destacó que “por suerte, justo llegó la familia de Diego para protegernos”.
“Esto no puede quedar así, tiene que sentar un precedente”, pidió la pareja, y agregaron que “después de hacer la denuncia, volvimos a recibir amenazas y nos dijeron que nos van a quemar la casa con nosotros adentro”.



























































