“Esto fue especialmente sorprendente, porque la zona en la que estamos probablemente se formó en un momento en que Marte se estaba volviendo más seco”, sostuvo Vasavada en un comunicado.
Cabe destacar que el astromóvil Curiosity también se encuentra explorando laderas de una montaña de 5.000 metros de altura llamada Monte Sharp, donde ha detectado residuos en un valle que fueron arrastrados por deslizamientos de tierra húmeda, de acuerdo a lo indicado por el organismo estadounidense.
“Estos restos de tierra son probablemente la prueba más reciente de la presencia de agua que veremos alguna vez“, explicó Vasavada, al mismo tiempo que sostuvo que este otro encuentro les “permitirá estudiar capas más altas en el Monte Sharp” que no pueden alcanzar.
La NASA señaló, en este sentido, que el estudio de este monte abre las puertas al conocimiento de “cómo Marte evolucionó de un planeta que era más parecido a la Tierra en su pasado antiguo, con un clima más cálido y abundante agua, al desierto helado que es hoy en día”.




























































