De Pau se encuentra recluido bajo “extrema vigilancia” en la cárcel de Regina Coeli en Roma para ser sometido a pericias psiquiátricas tras negarse a declarar.
Mientras tanto, la fiscalía imputó a De Pau por homicidio múltiple agravado. El juez de instrucción validó la detención y se reservó el derecho a dictar una medida cautelar.
“Su perfil psiquiátrico también será examinado por la fiscalía. De Pau estaba en libertad porque no tenía condiciones para estar detenido, y nadie, ni siquiera los psiquiatras que lo habían visitado, se habían percatado de su peligrosidad”, afirmó su abogado defensor, Alessandro De Federicis.
Tras asesinar a las tres trabajadoras sexuales, De Pau intentó salir de Italia con un pasaporte falso que trató de obtener a cambio de dinero, según se desprende de la investigación difundida por ANSA.
Para lograr su cometido el hombre contactó a la trabajadora sexual que había visto el miércoles anterior al triple homicidio, y eso contribuyó a su detención.
La Policía también determinó que mató a puñaladas a sus víctimas, pero todavía no encontraron el arma.




























































