Al saber que iba a ser multada, dijo: “Dale que estoy apurada y me tengo que ir. Estoy trabajando”, situación que, de ser real, no es un argumento válido para poner en riesgo a los demás conductores que transitan por la autopista.
Finalmente, cuando el agente comenzó a describirle en qué consistía el acta de infracción que se le estaba labrando y a pedirle que firme la misma, la conductora se fue del control sin mediar palabra.




























































