Cuando los efectivos policiales fueron a revisar las instalaciones se encontraron con un grupo de chicos afuera del SUM. Al ver a los oficiales uno de los menores se separó se sus compañeros en intentó esconder algo detrás de un árbol.
Ese “algo” resultó ser el arma de fuego que había alarmado al resto del alumnado presente.
El arma fue secuestrada por personal de la División Criminalística, mientras la fiscal de turno, Gabriela Balbuena, dispuso que se retenga al menor para luego ser entregado a sus familiares.




























































