Mas allá de los escasos puntos para tratar que se encontraban dentro del orden del día, lo mas relevante fué la lectura del informe de uno de los miembros de la Comisión de Investigación de Juicio Político, el Prof. Roberto Montivero, quién de forma oral dio a conocer a los ediles presentes las pruebas que había recabado para dar curso al pedido de los ciudadanos Altamirano y Vega contra el concejal Fabio Bruna por mal desempeño de sus funciones.

Tras enumerar detalladamente lo recabado en cuanto a fundamentos para dar curso a lo peticionado, el concejal Montivero concluyó que efectivamente correspondería la remoción de la banca que Bruna actualmente ocupa y solicitó la colocación de una fecha para desarrollar la sesión especial donde debería ser votado el informe y la conducta del funcionario. Es válido recordar que el otro representante de esta comisión de investigación es Leonel “pato” Fernández, quién no emitió informe alguno, y manteniendo nuevamente la postura de que fue elegido sin su consentimiento y estando ausente en la sesión, por lo que no emitiría observaciones, mas allá de que Rodriguez mocionó que se le amplíe el plazo siete días mas para que pueda contar el cuerpo con las dos miradas, algo que tampoco contempla la ley orgánica municipal.

Lo vergonzoso es que nuevamente en plena sesión se emitieron amenazas de acudir a la justicia para realizar presentaciones contra aquellos que dieron quorum para dar curso al pedido de juicio político (por parte de Bruna), a lo que Yalis pidió que se eviten ese tipo de aseveraciones, quizás olvidando que hasta hace unos meses pregonó por todos los medios que dirimiría en tribunales quien debía presidir el Concejo Deliberante, incurriendo en una incoherencia que ya se torna preocupante dentro del recinto y “nuestros representantes”.

Es llamativo también que el concejal Arroyo, quién presidía la sesión, hiciera mención a una petición del gobernador de la provincia, que de acuerdo a sus propias palabras, habría solicitado “olvidar” lo acontecido con Bruna y avanzar juntos, no recordando también que el cuerpo es un órgano autónomo, independiente de cualquier otro y que no debería estar teñido por este tipo de expresiones.

“Mayoría trucha“, “intencionalidad manifiesta”, “no le puedo poner un revolver para que acepte“, son algunas de las terminologías que se han vuelto moneda corriente dentro del recinto, lo que deja claramente expuesto el nivel de debate que se viene teniendo en los últimos años en la sala donde se supone “son la caja de resonancia de los problemas de la gente“.

Restará saber que sucederá de ahora en más, dado que tampoco se puede culminar de manera correcta las sesiones, mientras continúan reconociendo que siguen “violentando lo dispuesto por la ley orgánica municipal y el reglamento interno”.

 

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