En su relato, la abuela expresó que su hija “entendió mis necesidades”, pero como cobra 22 dólares la hora no estaba dispuesta a pagarle $15 a su mamá por cuidar al bebé, así que le hizo una contra oferta de 10.
Algo que no le gustó nada a la mujer, y descargó: “No soy una guardería, tengo mi propia vida, trabajo para mí y creo que ella debería entender que estaría renunciando a mi tiempo cuando trabajo desde casa. Necesito dinero para reemplazar ese tiempo que estoy renunciando a mi trabajo. Mientras trabajo en casa, no puedo simplemente trabajar y cuidar a su hijo al mismo tiempo”, señaló la abuelita anónima, quien indicó que los otros abuelos se encargarán del pequeño los otros días de la semana.
Por último insistió en su dura postura: “Yo amo a mi nieto, pero como mencioné anteriormente: no soy una guardería“.
Obviamente su texto no iba a pasar desapercibido. Rápidamente se generó un fuerte debate con posturas muy críticas: “Sólo di que no quieres cuidar niños”, “¿Quieres cobrarle a tu hija más de la mitad de lo que gana por cuidar a tu nieto? Si no quieres hacerlo di que no y deja que busque a alguien más“, fueron algunas de las opiniones.




























































