Belén Lozada, profesora que actualmente vive en Chepes, utilizó las redes sociales para exponer la realidad que se vive en su “pueblito” de la zona rural del departamento Gral. Ocampo, más precisamente “Aguadita de la Cruz”, donde existen chicos que quieren seguir estudiando pero se les dificulta por no contar con el servicio de internet en el lugar y el cual habría sido prometido hace más de un año por los funcionarios del departamento.
Angustiada por lo que padecen sus parientes y vecinos en la localidad de la Aguadita de la Cruz, Belén hizo pública su preocupación con la intención que sus voces sean escuchadas por las autoridades correspondientes y poder contar con el anhelado servicio de internet en el lugar.
Cabe mencionar que ella misma expresó que por la falta de recursos ella tuvo que emigrar del su pueblo para poder buscar su profesionalismo, el cual lo consiguió en la ciudad de Chepes, pero, más allá de residir en esta ciudad, no deja de lado su pueblo y lucha desde acá para que los vecinos que viven allí, consigan mejorar sus condiciones de vida.
A continuación se transcribe lo posteado por la Prof. Belén Lozada, acompañada con la imagen de la captura de los chats con un funcionario pidiendo por el servicio de internet:
“Hoy utilizo este medio para realizar una queja a las autoridades del departamento General Ocampo. Resulta que hace tiempo, un grupo de funcionarios prometieron poner internet en un pueblito de la zona rural, llamado Agüita de la Cruz, y hasta al día de la fecha no pasa nada.
En ese lugar, viven actualmente 5 jóvenes que desean cumplimentar sus estudios sin la necesidad de dejar su lugar de residencia, pero como siempre, pareciera que por vivir en la zona rural tienen menos derecho que los demás.
No era mi intención ponerme como ejemplo, pero en mi caso, a los 13 años me tocó dejar mi casa, y salir en busqueda de mis sueños, sueños que aún hoy con 23 años sigo persiguiendo.
No estamos pidiendo locuras, solo pedimos la posibilidad de estudiar desde nuestros hogares, sin la necesidad de pasar por tanto sufrimiento dejando nuestras familias. Pedimos internet para que no corramos a una montaña cuando se nos enferme nuestra gente.
Hace 12 años, tuve que despedir a mi hermano por no poseer internet para comunicarme y pedir ayuda.
Basta ya de promesas sin cumplir, no vayan en tiempos de elecciones con un bolsón a prometer miles de cosas que no van a realizar, no jueguen con las ilusiones de gente que también sueña y merece una vida mejor.
Suelen decir que la esperanza es lo último que se pierde, y es por eso que hoy pido a todos que me ayuden a compartir. Quiero que mi gente persiga y cumpla sus sueños sin la necesidad de abandonar sus hogares.”




























































