Además, señalaron que esto también ocurre “en los pasillos y en el aula” y agregaron que “les levantan la pollera, le muestran sus partes íntimas”.
Algunas de las consignas que se podían leer en los carteles que expusieron se podía leer: “Vengo al colegio a estudiar, no a ser acosa”; “Si el colegio es mi segunda casa, quiero por lo menos sentirme segura”; “No pongas en dudas lo que me costó decir”.




























































