Son dos videos. En el primer se observa a la señora, máquina en mano, apuntando contra la rudimentaria e improvisada, pero siempre noble, parrilla de la obra; mientras los albañiles miran entre indignados, sorprendidos y abatidos.
En la segunda parte, con el fuego ya consumido, otro de los obreros parece burlarse de sus compañeros que entonces se quedarían sin comida, al menos, por ese día.




























































