“Sin ningún personal de seguridad que se acercara a separarlos!!! Volteando hacia la barra de Gallos veíamos cómo empezaba a moverse una masa hacia los pasillos al no poder cruzarse por las butacas; en ese momento supe que ya estábamos en alto riesgo”, dijo y contó que ante esa situación los jugadores se fueron a los vestuarios, por lo que los hinchas del Atlas optaron por saltar al campo de juego.
Y con gran dramatismo, agregó: “Comenzamos a subir las escaleras más por la presión de los gritos de la gente que por nuestra voluntad. Afortunadamente antes de salir al pasillo una persona de Querétaro nos frenó y dijo: ‘¡No salgan! Quítense ya sus playeras!’ A la par, un grupo de personas nos rodearon cubriéndonos, en lo que me quitaba mi playera, un chavo de Querétaro desesperado le entregaba su playera a mi esposa”.
Asimismo, compartió una foto de una camiseta del Querétaro y reveló: ”Un Sr. de la 3era edad y su hijo se pusieron a nuestro lado y dijo ‘nosotros los sacamos’, pidió a su hijo que me diera la sudadera a pesar que él no quería por el mismo miedo de sentirse en riesgo por ayudarnos. A estas personas solo puedo decirles infinitas GRACIAS!!!”
”Nos salvaron la vida. El camino hacia nuestro coche fue eterno, vimos ya a personas “inconscientes” tiradas en el suelo, las personas que estaban con nosotros nos acercaron hasta un puesto para comprar una playera y ellos pudieran irse hacia su destino”, siguió contando.
Valdivia afirmó que durante su escape pudo ver como “asesinos” con armas buscaban hinchas de Atlas y como otros golpeaban a personas que ya estaban inconsciente. A pesar de estos datos y las imágenes las autoridades locales siguen afirmando que no hubo víctimas fatales de la brutal emboscada.




























































