Más de 180 bomberos trabajan para buscar sobrevivientes debajo del lodo a raíz de que se registraron 52 deslizamientos de tierra provocados por las fuertes lluvias, lo que generó la destrucción de viviendas e inundaciones en el centro histórico de la ciudad colonial, ubicada a 68 kilómetros de la capital del estado, Río de Janeiro.
Desde Rusia, donde está de visita oficial, el presidente Jair Bolsonaro ordenó a ministros desplazarse a la zona del desastre para ayudar al gobierno del estado y al municipio de Petrópolis.
En cuatro horas, Petrópolis recibió el equivalente a las lluvias que espera para todo febrero.
Según se puede ver en las imágenes captadas por teléfonos celulares de los vecinos, la fuerza de las aguas y los ríos desbordados, se llevan viviendas y automóviles a su paso, en medio de la desesperación popular.
Las calles del centro histórico terminaron inundadas con muchas personas protegiéndose de la corriente del agua en el techo de los automóviles que flotaban.




























































