Durante los dos periodos, la eficacia medida tras una tercera dosis era siempre más elevada que después de dos dosis, notaron los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC).
Una vez que Ómicron se volvió la variante dominante, la eficacia contra las hospitalizaciones era de 91% para quienes recibieron su tercera dosis en los dos meses, pero caía a 78% para las personas que la recibieron hace al menos cuatro meses.
El CDC afirma que el porcentaje “sigue elevado”.La eficacia de las dosis de refuerzo era de 87% en los dos meses siguientes, de 66% tras cuatro meses, y solo de 31% cinco meses después.
De manera general, estos resultados “refuerzan la importancia de consideraciones suplementarias acerca de dosis adicionales, para mantener o mejorar la protección contra el Covid-19”, afirmaron los especialistas.




























































