En cuestión de minutos, varios vecinos con cuchillos empezaron a carnear los animales, algunos de ellos atrapados en los hierros y la madera de la jaula que los transportaba.
Otros habitantes de la zona llegaron rápido y se llevaban pedazos en bolsas, cajas o sobre sus hombros. El ganado provenía de la estancia “Los Jagüeles”, de la localidad de Tostado, provincia de Santa Fe.




























































