En el mismo escrito, se afirma que hay “evidencia presentada” por lo que se pide una “investigación transparente y clara por parte de un panel de expertos médicos independientes” que determinen el sexo de la jugadora en cuestión, cuyo nombre no aparece mencionado. A su vez, se recuerda que la selección femenina de irán tiene “antecedentes de género y doping”.
Los antecedentes a los que hace referencia es por lo ocurrido durante 2014, cuando se reveló en unas pruebas de género que cuatro jugadoras de la selección femenina de fútbol sala eran hombres que estaban en pleno proceso de un cambio de sexo, pero que todavía no lo habían completado.
Por su parte, la entrenadora del equio de fútbol femenino de Irán Maryam Irandoust rechazó estas acusaciones como “pretextos falsos” para “no aceptar la derrota” y se mostró dispuesta a suministrar todo documento requerido por la AFC. En este sentido indicó que sus dirigidas fueron sometidas a diversos exámenes médicos para evitar cualquier inconveniente, incluido el dopaje.
Zohreh Koudaei atajó dos penales en la definición del encuentro de fútbol femenino y por eso fue fundamental para darle a su equipo la clasificación a la Copa de Asia, que se disputará en India del 20 de enero al 6 de febrero de 2022.




























































