El actor de 54 años fue hallado muerto por su sobrino en su casa en su casa de Kent Avenue en el lujoso rascacielos de Williamsburg, en Brooklyn. En el lugar también se encontraron restos de heroína por lo que la principal hipótesis es que se trata de un sobredosis.
El actor habló en varias entrevistas por la larga lucha que sostenía contra sus adicciones e incluso durante la época de “The Wire, centrada en el mundo del narcotráfico en la ciudad de Baltimore y en donde componía a un ladrón de traficantes, confesó que el papel lo había afectado en la vida real.



























































