“El virus es una mentira” y la pandemia “una conspiración de empresas farmacéuticas”, eran los latiguillos de su campaña global, que en los últimos tiempos incluyó llamados a no vacunarse contra el COVID-19. Algo para lo que él mismo sirvió de ejemplo.En efecto, De Veglia se negó a vacunarse y dos semanas atrás contrajo la enfermedad, por lo que debió ser internado, aunque el diagnostico era “leve”; sin embargo, con el correr de los días su estado fue empeorando y terminó internado en la unidad de terapia intensiva de un hospital de Miami.
Esta semana, finalmente, el exitoso empresario falleció por coronavirus. La pandemia que negaba, el virus cuya existencia negaba y su negativa a vacunarse, lo mataron.