En esta oportunidad, además de los empleadores que ya estaban contemplados en el programa, se pueden inscribir los independientes sin empleados o con una nómina salarial de hasta cinco trabajadoras y trabajadores.
Estos pueden encontrarse en los sectores de gastronomía, turismo, transporte, industrias culturales, actividades deportivas y de esparcimiento, comercio de rubros no esenciales, servicios personales (peluquerías, centros de belleza) y de ramas esenciales cuya facturación haya sido afectada.
Para poder acceder al beneficio, los monotributistas y autónomos deberán contar con al menos dos aportes en los últimos seis meses en sus respectivos regímenes y deberán presentar una reducción de la facturación mayor al 20% en términos reales, entre el 1 y el 31 de mayo de 2019 y del 1 al 24 de mayo de 2021.
El promedio de empresas de sectores críticos, no críticos y de salud, beneficiarias entre enero y marzo fue de 9.700, cubriendo a casi 312.000 trabajadoras y trabajadores por mes en promedio, con una inversión mensual superior a los 4.100 millones de pesos.
En abril, el programa volvió a ampliarse para incluir a los trabajadores y trabajadoras monotributistas y autónomos del sector gastronómico.
En ese mes, la asistencia alcanzó a más de 13.000 empresas y 330.000 trabajadores y trabajadoras, con una inversión de más de 5.000 mil millones de pesos.
En mayo, se decidió incrementar el monto del salario complementario para los sectores críticos y de salud de 18.000 a 22.000 pesos y se eximió del pago de las contribuciones patronales a las empresas beneficiadas de los sectores críticos.




























































