En cambio, Portugal está en la lista verde, por lo que los aficionados podrían asistir el 29 de mayo a la final, que volvería a jugarse en Lisboa, como el año pasado en la definición entre Bayern Munich de Alemania y París Saint Germain de Francia.
Para que el cotejo se jugara en Wembley se requería un cambio importante por parte del gobierno inglés, que hasta ahora no ha logrado llegar a un acuerdo con la UEFA.
El organismo rector del fútbol europeo considera que en Portugal va a ser más fácil conseguir el acceso de los patrocinadores y los medios de comunicación, que tendrían que ser compensados si no pudieran asistir al partido. Los viajeros de Inglaterra a los países de la lista verde deben seguir las normas antes de partir, pero no tienen que pasar la cuarentena a su regreso.
La capacidad del Estadio da Luz es de 66.500 espectadores, y en caso de ser la sede elegida para la final de la Champions las autoridades deberán informar qué porcentaje del aforo autorizarían para la asistencia de público.




























































