El conjunto de Russo se puso en ventaja antes de los 10 minutos de juego, y terminó llevándose la victoria por 1-0 ante The Strongest, en la primera fecha del Grupo C.
Fue una lección sobre cómo jugar en el techo futbolístico de América, un bastión en el que muchos han salido ahogados y derrotados, y donde Boca no ganaba desde allá lejos y hace 51 años. Y sin embargo anoche dio una muestra de autoridad, de sagacidad táctica, de disciplina mental, de concentración total. Sin estridencias, porque este Boca no viste chupines modernos ni hace de la excentricidad estratégica una bandera, pero Miguel conoce el oficio de armar buenos equipos de fútbol y de hacerlos funcionar. Y ese fue el caso ante The Strongest.
Lo primero que hizo Boca fue jugar en bloque, con mucho mediocampista de buen pie para hacer correr la pelota mientras el equipo se movió con lentitud dinámica para darle tiempo al cuerpo de asumir los 3.600 metros del Hernando Siles y no morir en el intento.


























































