La víctima del robo no ofreció resistencia y dejó que el asaltante tome dinero en efectivos y productos. Pero cuando estaba escapando, el comerciante sacó un arma y disparó tres veces, hiriendo con dos tiros al ladrón, que fue trasladado a un hospital para ser operado.
La policía también detuvo a uno de sus cómplices que habría estado esperando en una moto a unos metros del comercio, en el barrio de Castelo, en Pampulha.
Según el portal G1, el propietario de la tienda, que pidió preservar su identidad, ha sufrido cuatro robos en el último semestre, por lo que había decidido comprar una pistola “Sólo en este tiempo tuve una pérdida de aproximadamente 300 mil (reales, unos 53 mil dólares). En noviembre, en uno de los robos, se llevaron más de 60 mil reales en teléfonos móviles y otros dispositivos”, declaró al medio brasileño. Según él, existe la sospecha de que los crímenes fueron cometidos por la misma banda.
El comerciante declaró en la comisaría y presentó a la policía su registro de armas, con validez hasta el año 2030. Fue liberado mientras continúan las investigaciones, que por ahora apuntan a un acto de defensa propia.



























































