El Obispo de la provincia Mons. Danta Braida presidió al ceremonia y manifestó, “”Lucas está aquí hoy porque se sintió llamado por Dios. En su vida familiar, en su camino de vida parroquial y de maduración en la fe fue descubriendo el llamado gratuito de Dios para una vida consagrada a Él y al servicio de su pueblo”.
La celebración, que se extendió por el lapso de más de dos horas y media, contó con varios sacerdotes de las iglesias que conforman la comunidad eclesial riojana, destacando particularmente las palabras vertidas por parte del Padre Carlos Baigorrí, quién tuvo la oportunidad de expresar muchas sensaciones y virtudes sobre la labor pastoral del nuevo sacerdote. También hubo un reconocimiento especial de Lucas para con el padre Gonzalo Llorente, a quién agradeció su acompañamiento en todo este proceso y lo tildó como “hermano, compañero y padre, de recibirme y a veces bajar tu ritmo para estar al lado mío”.
En el momento de dirigir la palabra, Lucas aprovechó para agradecer a todos quienes estuvieron involucrados en la ceremonia, y también a todos quienes a lo largo de estos días le hicieron llegar innumerables muestras de afecto y de cariño. Su compromiso es ser “pastor compañero, hermano, de poder estar en el lugar que tengo que estar y ofrecer lo que se está necesitando, que nunca tenga miedo de tender la mano que restaura, levanta, fortalece, acompaña”.
Respecto de la situación especial en la que se tuvo que celebrar esta ordenación, manifestó que “esto nos posibilita ver el valor de la eucaristía, aquí es donde se achican las distancias geográficas, tratando de hacer una mesa grande, que llegue a todos para que juntos podamos celebrar la fiesta del reino”.
La diócesis de La Rioja tiene desde este domingo un nuevo sacerdote, y particularmente la Iglesia Inmaculada Concepción contará con un nuevo vicario, el cuál celebrará su primer misa en nuestra ciudad el próximo domingo 22. Al finalizar pidió que “cuando sientan que no me la estoy jugando díganmelo con confianza, y decirles que esto lo viví como un hijo de esta iglesia riojana, ya que mas allá del nombre propio Dios trae un signo de esperanza para seguir pechando juntos, poniendo de manifiesto el reino de nuestro buen Dios”.



























































