Por qu?? no hay una hora correcta pero s?? una hora exacta

0
565
En 1845, le a??adieron un detalle curioso al reloj de la iglesia de St John en Exeter, Inglaterra occidental: otra manecilla que se mov??a con 14 minutos de atraso con relaci??n a la original.
La raz??n, como explic?? el semanario local, era “una cuesti??n de gran conveniencia p??blica”, pues le permit??a al reloj mostrar “el horario de los trenes as?? como la hora correcta en Exeter“.
El reloj de la Tierra, la Luna y el Sol de la Catedral de ExeterDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEl reloj de la Tierra, la Luna y el Sol de la Catedral de Exeter data del siglo XV.
El sentido humano del tiempo siempre ha sido definido por el movimiento planetario.
Empezamos a hablar de “d??as” y “a??os” desde mucho antes de que supi??ramos que la Tierra rota sobre su eje y que orbita el Sol; de la Luna creciente y menguante concebimos la idea del mes. El tr??nsito del Sol por el cielo nos dio palabras como “mediod??a”.
Sin embargo, el momento exacto en el que nuestra estrella alcanza su cenit depende, por supuesto, del lugar desde el que lo estemos mirando. Si est??s en Exeter, lo ver??s unos 14 minutos despu??s que alguien que est?? en Londres.
Cuando los relojes se volvieron comunes, la gente, naturalmente, los ajust?? de acuerdo a sus observaciones celestiales locales.
Eso no era problema si necesitabas coordinar citas con tus vecinos: si est??s en Exeter y acuerdas reunirte con alguien que est?? ah?? a las 7 p. m., no importa si en Londres -a 300 kil??metros de distancia- piensan que son las 7:14 p. m.
Pero apenas un tren conect?? a Exeter con Londres -deteni??ndose en otras m??ltiples ciudades, todas con su propia idea de qu?? hora era-, se toparon con una pesadilla log??stica.
Reloj en la estaci??n de Waterloo.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos relojes en las estaciones mostraban la “hora correcta” en el lugar en el que se encontraban.
Las primeras tablas con los horarios de los trenes valientemente le informaban a los viajeros que “la hora de Londres es unos 4 minutos m??s temprano que en Reading, 7 y medio minutos anterior a la de Cirencester…”. Y claro, muchos quedaban completamente confundidos.
Lo peor, no eran s??lo los pasajeros sino tambi??n los conductores y encargados de la se??alizaci??n los que no entend??an, aumentando el riesgo de accidentes.
Es por eso que los ferrocarriles adoptaron el “horario del tren”: lo basaron en el Greenwich Mean Time -GMT-, dictado por el famoso observatorio en el barrio londinense de Greenwich.
Algunas autoridades municipales r??pidamente notaron cu??n ??til era estandarizar el tiempo en todo el pa??s, y ajustaron sus relojes.
Otras resintieron esa imposici??n de la metr??polis, y se aferraron a la idea de que su tiempo era -como dec??a el semanario de Exeter, no sin cierto encanto- “el tiempo correcto”.
Por varios a??os, el de??n de Exeter rehus?? cambiar la hora del reloj de la catedral de la ciudad.
Ilustraci??n de la catedral de Exeter que llevaba un tren del siglo XIXDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionIlustraci??n de la catedral de Exeter que llevaba un tren del siglo XIX, cuando a??n la hora del tren y la de la catedral no era la misma.

La hora precisa

De hecho, no existe “la hora correcta”.
Como el valor del dinero, se trata de una convenci??n cuya utilidad se deriva de la aceptaci??n generalizada de los otros.
Lo que s?? existe es la hora precisa o exacta.
Esa data de 1656, y se lo debemos a un holand??s llamado Christiaan Huygens.
Hab??a relojes antes de Huygens, por supuesto. Los antiguos egipcios y los persas del Medioevo ten??an relojes de agua; otros marcaban el paso del tiempo con marcas en velas.
No obstante, hasta los artilugios m??s precisos se desfasaban hasta en 15 minutos al d??a.
Eso no importa mucho si eres un monje que quiere saber cu??ndo empezar a rezar. Pero la incapacidad de medir el tiempo con precisi??n ten??a una importancia econ??mica enorme cuando se trataba de la navegaci??n.
Gr??ficos con c??lculosDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionSaber d??nde estabas era cuesti??n de vida o muerte, y para los que hab??an invertido en tu viaje, de p??rdidas y ganancias.
Observando el ??ngulo del Sol, los marinos pod??an calcular su latitud: el lugar en el que estaban entre el norte y el sur.
Pero la longitud -entre este y oriente- era algo que ten??an que adivinar. Y cuando adivinaban mal, atracaban en lugares a cientos de kil??metros de donde deb??an estar, en el mejor de los casos. En el peor, chocaban y naufragaban.

??C??mo ayudaba saber la hora precisa?

??Te acuerdas por qu?? la hora de los relojes de Exeter difer??a 14 minutos de la de Londres, a 300 kil??metros?
Si sabes que son las 12:00 GMT, puedes observar el Sol en donde est??s, calcular la diferencia del tiempo y deducir la distancia.
El reloj de p??ndulo de Huygens era 60 veces m??s preciso que cualquiera de los anteriores.
Reloj de HuygensDerechos de autor de la imagenMUSEUM OF SCIENCE AND INDUSTRY,
Image captionUn gran avance, pero con sus problemas.
Aunque no lo suficiente. Adem??s, los p??ndulos no se balancean muy bien en la cubierta de un barco.
Los reyes de las naciones mar??timas estaban muy conscientes del problema con la longitud y ofrec??an premios por resolverlo, algo que finalmente logr?? un ingl??s llamado John Harrison, con un aparato que perd??a s??lo dos segundos al d??a.

Para qu?? tanta exactitud

Desde la ??poca de la intransigencia del de??n de Exeter, el mundo entero acord?? adoptar una “hora correcta”, el tiempo universal coordinado, o UTC, mediado por varios husos horarios.
Usualmente, las zonas correspondientes a los husos mantienen la convenci??n de que el mediod??a es vagamente cercano al cenit del Sol.
Pero no siempre: desde que Mao Zedong declar?? que toda China tendr??a la misma hora que Pek??n, los residentes del occidental T??bet y Sinkiang han escuchado las campanadas de sus relojes anunciando que son las 12:00 poco despu??s del amanecer.
reloj en casaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionNos fueron quitando la excusa de que “mi reloj est?? atrasado”.
Entretanto, desde Huygens y Harrison, los relojes se han vuelto mucho m??s precisos. El UTC lo dan relojes at??micos, que miden oscilaciones de los niveles de energ??a de electrones. Su desfase es de menos de un segundo cada cien millones de a??os.
??Para qu?? se necesita tanta exactitud? No planeamos nuestros d??as en milisegundos. La verdad es que los relojes de pulsera muy exactos siempre han sido art??culos que denotan prestigio no practicidad.
Pero hoy en d??a hay lugares en los que los milisegundos importan.

El tiempo es dinero

Uno de ellos es el mercado burs??til: se pueden ganar fortunas explotando una oportunidad de arbitraje un instante antes que los competidores.
Es tan importante para los que juegan a la bolsa que unos financieros calcularon recientemente que val??a la pena gastar US$300 millones perforando monta??as entre Chicago y Nueva York para colocar cables de fibra ??ptica en una l??nea ligeramente m??s recta. Eso aceler?? la comunicaci??n para los intercambios entre las dos ciudades en tres milisegundos.
Ante eso, es razonable cuestionar si esa es la infraestructura m??s socialmente ??til que tal cantidad de dinero podr??a haber comprado, pero la obra ya est?? hecha.
Chica llev??ndose el relojDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionV??monos con nuestro tiempo a otra parte.
El mantenimiento preciso del tiempo universalmente aceptado tambi??n es importante para las redes de computaci??n y comunicaciones.
Pero quiz??s el impacto m??s significativo del reloj at??mico -como lo fue primero con los barcos y luego con los trenes- ha sido en los viajes.

Para ir por el camino correcto

Hoy en d??a, nadie necesita navegar guiado por el ??ngulo del Sol: tenemos GPS.
El m??s b??sico de los tel??fonos inteligentes puede localizarte recogiendo se??ales de una red de sat??lites: debido a que sabemos donde debe estar cada uno de esos sat??lites en el cielo en un momento dado, triangulando sus se??ales te dice d??nde est??s en la Tierra.
Es una tecnolog??a que ha revolucionado todo, desde la navegaci??n hasta la aviaci??n, la topograf??a y el senderismo. Pero s??lo funciona si la hora en todos esos sat??lites es la misma.
Sombrero con cara de reloj si se ve por arribaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image caption??Un sombrero para mostrarle a los sat??lites qu?? hora es?
Los sat??lites GPS suelen llevar cuatro relojes at??micos, hechos de cesio o rubidio.
Huygens y Harrison no podr??an haber ni imaginado algo tan preciso y sin embargo a??n no es suficiente: pueden identificar mal tu posici??n por un par de metros.
Es por eso que los autom??viles de conducci??n autom??tica necesitan sensores, adem??s de GPS: en la carretera, un par de metros es la diferencia entre mantenerse en el carril y una colisi??n frontal.
Mientras tanto, los relojes contin??an avanzando: los cient??ficos han desarrollado recientemente uno basado en un elemento llamado iterbio, que no habr?? perdido m??s de un cent??simo de segundo cuando el Sol muera y se trague la Tierra, en unos 5.000 millones de a??os.
??C??mo podr??a esta precisi??n extra transformar la econom??a de ahora en adelante?
Gracias por calificar! Ahora puedes decirle al mundo como se siente a traves de los medios sociales.
Lo que acabo de ver es..
  • Raro
  • Asqueroso
  • Divertido
  • Interesante
  • Emotivo
  • Increible

Dejá una respuesta